Desde que comenzó el día, todo fue perfecto ¡Dios me regaló un maravilloso cumpleaños! Repleto de personas especiales, momentos de diversión y sobre todo muchísimo cariño. ¡Gracias a todos! ¡Espero que ustedes tengan la misma suerte que yo!
¡La felicidad es un estado de ánimo que siempre se presenta en momentos como este! No hay nada más hermoso que cumplir años y darte cuenta de que has tenido millones de momentos hermosos.
Cuando llega mi cumpleaños lo primero que hago es agradecerle a Dios el poder despertar teniendo salud y el hecho de que me haya dado una vida tan bonita y especial.
Es mi cumpleaños y me he despertado alegre, con ganas de festejarlo, de compartir con los míos y de agradecerle a Dios por tanto. Que la vida me siga dando aquello que tiene para mí, que yo seguiré luchando y aprendiendo de todo lo que me pase, cuidando a los míos y persiguiendo mis sueños.